Mercado Libre decidió entrar en la guerra con Shopee. Un año después, el mercado le está haciendo pagar las consecuencias.

Desde que redujo el importe mínimo para el envío gratuito, MELI ha perdido aproximadamente 40 000 millones de dólares en valor de mercado y ha visto cómo su margen operativo caía del 12,9 % al 6,9 %. La coincidencia temporal no prueba una relación de causalidad, pero traslada la carga de la prueba.

El 6 de junio de 2025, Mercado Livre redujo el importe mínimo para el envío gratuito en Brasil de 79 reales a 19 reales, ampliando el envío subvencionado a prácticamente todo su catálogo de productos nuevos.

El objetivo era claro: Shopee y su liderazgo en el segmento de productos de bajo valor. Mercado Livre optó por competir en el territorio de su rival, aun manteniendo una estructura logística más integrada verticalmente y con mayor intensidad de capital.

La geografía agrava el problema. Un pedido de 19 reales entregado en el área metropolitana de São Paulo y otro enviado a una región remota generan los mismos ingresos, pero conllevan costes radicalmente diferentes. Cuanto menor es el valor del pedido y menos densa es la ruta, mayor es la subvención como porcentaje del valor vendido.

La escala puede reducir el coste por paquete. Sin embargo, no corrige una arquitectura en la que cada pedido adicional puede aumentar la necesidad total de subsidio. La evidencia se refleja en los propios resultados: a pesar de la reducción del coste de envío por unidad, el gasto total en envíos aumentó con el volumen, lo que demuestra que la eficiencia por paquete no siguió el ritmo de la expansión del subsidio agregado.

Y la competencia no se limita a Shopee. Amazon, Shein, Temu y TikTok Shop están ejerciendo presión en el mismo segmento de precios bajos. Desde mayo de 2026, se ha eliminado el impuesto federal de importación de Brasil sobre las compras de hasta 50 dólares estadounidenses, lo que ha restablecido la competitividad, especialmente para Temu y Shein.

El crédito añade una segunda capa de riesgo. Las provisiones para créditos dudosos se dispararon de 603 millones de dólares a 1,24 billones de dólares en un año, mientras que la cartera de crédito creció aproximadamente un 87 %, mucho más rápido que los ingresos. Parte de este aumento es mecánico, ya que el modelo de pérdidas crediticias esperadas prevé provisiones para una cartera en rápida expansión. El riesgo real radica en la composición: más tarjetas, más préstamos personales y plazos de vencimiento más largos durante un ciclo adverso de tipos de interés.

La empresa describe la compresión de los márgenes como una inversión a largo plazo. Todavía no ha presentado una hoja de ruta clara y cuantificable para recuperar la rentabilidad sin mantener subvenciones permanentes.

Preservar la cuota de mercado en el segmento de menor valor, frente a competidores con estructuras más ágiles o balances globales mucho mayores, mediante subvenciones recurrentes, no es una estrategia empresarial sostenible.

Gran parte de los 40 000 millones de dólares perdidos en valor de mercado refleja el escepticismo de los inversores respecto a la posibilidad de que estas inversiones en comercio electrónico y tecnología financiera recuperen algún día el capital invertido.